
Aprender a sentir
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diciembre 10, 2025Cuando el cuerpo habla: síntomas emocionales que aparecen cuando no podemos poner palabras
Quizá hay días en los que te has despertado con el pecho apretado, el estómago encogido o un cansancio que no entiendes.
No ha pasado “nada grave”, pero algo dentro se mueve, algo pide espacio.
Y cuando no lo escuchamos, el cuerpo sube el volumen con la intención de cuidarte.
El cuerpo no es el enemigo.
El síntoma no es un fallo.
Es un mensaje.
En la consulta veo a muchas personas que llegan preocupadas por síntomas que no tienen una explicación médica clara, pero sí una historia emocional detrás.
Cuando la emoción se queda sin voz: la somatización
La somatización ocurre cuando una emoción no encuentra salida y el cuerpo se convierte en su casa provisional.
Es una forma de comunicación antigua y protectora.
El cuerpo no sabe disimular.
Lo que la mente silencia, él lo registra.
Lo no llorado
lo no dicho
lo no entendido
lo que dolió y no pudo contarse
lo que no encajó
lo que se escondió para sobrevivir…
Todo eso encuentra un camino.
El cuerpo no olvida, pero tampoco castiga: acompaña.
El cuerpo como primer refugio emocional
Mucho antes de tener palabras ya teníamos sensaciones.
El cuerpo fue nuestro primer idioma: llorábamos, temblábamos, cerrábamos los puños para decir esto me duele, esto me asusta, esto no lo sé sostener sol@.
Ese lenguaje sigue vivo dentro de ti.
Por eso a veces el cuerpo reacciona antes de que entiendas qué está pasando:
una tensión que aparece de repente,
un bloqueo que te deja sin respiración.
No es casualidad.
Es memoria.
Cada síntoma es como un susurro:
“Mira aquí.
Algo de tu historia aún necesita tu mirada.”
Síntomas emocionales frecuentes: la voz del cuerpo
1. Presión en el pecho o falta de aire
Aparece cuando algo dentro te aprieta, cuando la exigencia pesa, cuando el miedo no encuentra salida.
El cuerpo intenta que reduzcas el ritmo para que puedas sentir.
2. Nudos en el estómago o falta de apetito
El estómago es uno de los lugares donde más emociones guardamos.
Se cierra cuando algo no se puede “digerir”, cuando te tragas más de lo que puedes sostener.
3. Cansancio extremo o sensación de no poder más
No siempre es físico: muchas veces el agotamiento viene de cargar con emociones que no saben dónde colocarse.
4. Dolores musculares sin causa médica clara
La tensión se convierte en armadura.
Los músculos se quedan rígidos intentando contener lo que duele, lo que asusta, lo que desborda.
5. Mareos, inestabilidad o sensación de estar “lejos”
A veces el cuerpo crea distancia para protegerte de emociones intensas.
Es una forma de regular cuando lo que sientes supera tus recursos.
6. Problemas de sueño
Dormir se vuelve difícil cuando hay algo dentro pidiendo ser atendido.
El insomnio, los despertares o las pesadillas son formas de procesamiento emocional.
7. Opresiones, hormigueos, temblores suaves
Cada una de estas sensaciones es un “aquí hay algo que quiere salir a la luz”.
Y sí: todo esto tiene una base psicológica muy real.
Tu cuerpo no te quiere asustar, quiere cuidarte
Sé que a veces da miedo.
Sé que una opresión en el pecho o un mareo pueden hacerte pensar lo peor.
Pero, salvo que haya un motivo médico importante, muchas veces el cuerpo está gritando:
“No puedo sostener esto sol@.
Por favor, mírame.”
El cuerpo avisa.
Protege.
Se adelanta..
Cuando en terapia empezamos a traducir esos mensajes, algo dentro se afloja.
No de golpe, pero sí de manera constante.
Los síntomas se suavizan cuando la emoción encuentra palabras.
La comprensión alivia
La escucha calma
Y el cuerpo, por fin, puede descansar.
Cómo ayuda la terapia: un espacio donde el cuerpo por fin puede soltar
La terapia no busca silenciar el síntoma rápidamente.
Lo que hacemos es darle voz.
Nos preguntamos:
¿Qué intenta contarte este dolor?
¿Qué emoción se quedó atrapada aquí?
¿A qué parte de ti está protegiendo este síntoma?
¿De qué te está avisando tu cuerpo?
Cuando la emoción se coloca, cuando lo que estaba guardado encuentra palabras… el cuerpo respira.
Y tú también.
Si tu cuerpo lleva tiempo hablándote…es posible escucharlo junt@s
Si reconoces alguno de estos síntomas, si sientes que tu cuerpo intenta contarte algo a través del cansancio, la tensión o esas molestias que van y vienen, quizás sea el momento de parar y escuchar.
Puedes hacerlo acompañada.
¿Te acompaño?
Trabajo desde una mirada cálida, respetuosa y profunda.
Ofrezco terapia presencial en Zaragoza y online.
Será un espacio seguro para ti y para todo eso que tu cuerpo ha estado sosteniendo durante tanto tiempo.
📩 Puedes llamarme o escribirme a través del formulario de contacto o por WhatsApp.
Estoy para ti.
Bibliografía recomendada
- Alice Miller – El cuerpo nunca miente
- Bessel van der Kolk – El cuerpo lleva la cuenta
- Wilhelm Reich – Análisis del carácter
- Donald W. Winnicott – Los procesos de maduración y el ambiente facilitador
- Franz Alexander – Psicosomática: teoría y práctica
Foto de Tim Goedhart en Unsplash
