
No estoy triste, pero tampoco bien: cuando el malestar no tiene nombre
diciembre 17, 2025Amor líquido, cuando vincularse se vuelve frágil
¿Por qué hoy cuesta tanto sostener una relación? ¿Por qué sentimos que el amor se escapa, que nada es del todo seguro, que en cualquier momento el otro puede irse? En la consulta, estas preguntas aparecen una y otra vez, y aparecen en forma de dolor.
Vivimos en un tiempo en el que todo parece poder cambiarse con un gesto rápido: deslizar, borrar, dejar de responder. También los vínculos. Hoy muchas veces se viven como algo inestable, provisional, fácilmente reemplazable. A esto, el sociólogo Zygmunt Bauman lo llamó amor líquido.
Pero más allá del concepto teórico, lo que aparece en consulta y en nuestra vida cotidiana es otra cosa: personas que quieren intimidad y, al mismo tiempo, la temen. Que buscan ser elegidas, pero se protegen no entregándose del todo.
¿Qué es el amor líquido?
El amor líquido tiene que ver con que cuesta sostener el vínculo en el tiempo, entonces, el vínculo se vuelve condicional: me quedo mientras no duela, mientras no pidas demasiado, mientras no me confrontes.
En este contexto, el otro corre el riesgo de convertirse en un lugar de paso: alguien que acompaña, valida o calma, pero sin llegar a ocupar un lugar profundo y estable.
Y aunque esta forma de amar parece proteger del sufrimiento, muchas veces genera el efecto contrario: soledad, vacío emocional y una sensación constante de inseguridad vincular.
Vincularse hoy: entre el deseo y el miedo
Si lo pensamos, nunca fue tan fácil como hoy conocer gente y quizá hasta hoy no había sido tan complicado sentirse vinculado. Las aplicaciones, las redes y la cultura de la inmediatez han cambiado la forma en que nos encontramos, pero también cómo nos vamos.
Aparece una paradoja frecuente:
- Deseamos conexión emocional, pero nos asusta depender
- Queremos intimidad, pero nos da miedo mostrarnos vulnerables
Así surgen vínculos ambiguos, sin nombre, sin acuerdos claros. Relaciones que se sostienen en el mientras tanto, donde nadie termina de quedarse, pero tampoco de irse. Y esa indefinición, lejos de ser neutra, genera ansiedad, hipervigilancia y sufrimiento psíquico.
Consecuencias emocionales del amor líquido
Cuando los vínculos se viven como provisionales, algo se va erosionando por dentro. Se erosionan las relaciones, pero también la forma en la que nos miramos a nosotros mismos.
Algunas consecuencias frecuentes que aparecen en terapia son:
- Miedo constante a no ser suficiente para el otro.
- Dificultad para confiar y entregarse emocionalmente.
- Sensación de ser fácilmente reemplazable.
- Ansiedad ante el silencio o la distancia.
- Confusión entre autonomía y evitación emocional.
A veces, lo que más sufrimiento e incertidumbre genera es no saber si el otro se quedará cuando el vínculo empiece a ser real.
Amar sin desaparecer, una pregunta clínica y personal
Frente al amor líquido, no se trata de idealizar relaciones del pasado ni de forzar compromisos que no se sienten. Tal vez la pregunta no sea cómo no depender, sino cómo vincularse sin dejar de ser uno mismo.
Amar siempre implica riesgo, porque no existe vínculo sin exposición emocional. Pero también es posible aprender a poner límites sin huir, a cuidar la autonomía sin poner un muro frente a nosotros, y a diferenciar el deseo genuino del miedo tenemos.
Preguntarnos desde dónde amamos puede ser un primer paso:
- ¿Desde el miedo a ser abandonados?
- ¿Desde la necesidad de validación?
- ¿Desde experiencias vinculares previas que dejaron huella?
Cuando estas preguntas se abren, el vínculo deja de ser solo repetición y puede empezar a ser elección consciente.
Terapia y vínculos: un espacio para entender cómo te relacionas
El amor líquido también es un reflejo de nuestras defensas emocionales, de nuestra historia de apego y de las heridas que se activan al vincularnos.
La terapia psicológica puede ofrecer un espacio seguro para explorar:
- Cómo te vinculas y por qué repites ciertos patrones.
- Qué miedos aparecen cuando el otro se acerca.
- Qué parte de ti se protege alejándose.
- Qué necesitas para construir vínculos más seguros.
Trabajar esto en terapia no busca enseñarte a amar “mejor”, sino a entenderte cuando amas, para que el vínculo deje de ser un lugar de angustia y pueda convertirse, poco a poco, en un espacio de encuentro.
¿Te acompaño?
Si sientes que te cuesta confiar, que te enganchas a vínculos inestables o que el miedo a perderte o a ser abandonada/o aparece una y otra vez, no es casual. Algo de tu historia pide ser escuchado.
Pedir ayuda también es una forma de cuidarse.
Trabajo desde una mirada cálida, respetuosa y profunda.
Ofrezco terapia presencial en Zaragoza y online.
Será un espacio seguro para ti y para todo eso que tu cuerpo ha estado sosteniendo durante tanto tiempo.
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Estoy para ti.
Lecturas recomendadas
- Bauman, Z. (2003). Amor líquido: Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. Fondo de Cultura Económica.
- Michelena, M. (2009). Mujeres malqueridas. Editorial Paidós.
Foto de Sindy Strife en Unsplash
